17 de noviembre de 2011


Todos recordamos los cuentos de nuestra infancia.
 El zapato le cabe a Cenicienta, la rana se convierte en Príncipe,  la Bella Durmiente la despiertan con un beso. 
Erase una vez y vivieron felices; la materia de la que están hechos los sueños.

El problema es que los cuentos no se hacen realidad; las otras historias, ésas que comienzan en noches oscuras y tormentosas y tienen un final atroz, son las que parecen convertirse en realidad. 

4 comentarios:

luchadoporunsueño dijo...

Creo que tampoco creo en los finales felices, o por lo menos no en los que duran para siempre, sino esos que envesde ser finales felices solo son momentos felices.
Un beso prin! Suerte!

Martina.

Lullaby dijo...

Gracias por pasarte por mi blog y dejar tu pensamiento!
Estoy totalmente de acuerdo contigo, no existen las historias perfectas, ni siquiera una con final feliz, pues tarde o temprano las cosas parecen terminar y, siempre lo hacen de la misma manera...
xoxo-L

Florencia dijo...

Pero seamos optimistas, que en nuestras vidas tambien hay zapatos, chicos lindos y besos.

Pau(4)(9) dijo...

Buena entrada :) tienes toda la razon!! por ciertoo,, pasate por mi blog a recoger tu premio! un besitoo! LL